Parte iii: Establecer un cronograma

Es importante establecer un cronograma al inicio, pero también lo es tener en cuenta que los eventos políticos que están fuera de su control, podrían forzarlo a que usted cambie el cronograma. Por ejemplo, sus públicos objetivo podrían cambiar inesperadamente, un opositor podría convertirse en un aliado, o una estrategia que parecía adecuada al comienzo, podría no rendir los resultados esperados. Las iniciativas de cabildeo requieren un seguimiento continuo y minucioso, ya que su estrategia necesita adaptarse al clima político. Las actividades de cabildeo casi siempre requerirán revisarse y reordenarse. En pocas palabras, es importante mantenerse flexible.

Una razón por la cual la flexibilidad es tan importante es que las oportunidades valiosas a menudo se presentan de improviso; un cambio político que usted creyó que demoraría cinco años para su realización, podría lograrse en unos cuantos meses si el público toma interés en su tema político. Si se elige a un nuevo gobierno, su problema podría subir al primer lugar en las agendas de los principales responsables de la formulación de políticas. Por el contrario, una política que usted creyó que podría cambiarse fácilmente, podría encontrar una oposición inesperada y requerir un plazo mayor que el que pensó al inicio; esto es porque el entorno político es impredecible y probablemente es mejor programarlo con cautela, por lo tanto, siempre incluya tiempo adicional para eventos imprevistos. Si, al final, usted logra sus objetivos antes de lo esperado, su iniciativa parecerá aún más exitosa ante la mirada de los afiliados.